El Raval como paradigma

El Raval como paradigma de los usos del turismo: aumentar la circulación de capital y asediar poblaciones incómodas

Este documento ha sido aportado por Miquel Fernández a raíz de su participación en el debate de la ATP que realizamos en la plaza de la Gardunya, en el mercado de la Boquería. ¡Gracias Miquel!

 

Miquel Fernández, ISOR-UAB

El Raval quizás sea el ejemplo de barrio en el que las intervenciones muestran su doble cara: por una lado adecuar el espacio a los nuevos requerimientos de la circulación de capital. En este sentido, se entiende la construcción de hoteles de lujo en un de los barrios más pobres aún de BCN. Por el otro, el control, confinamiento o expulsión de la población menos proclive a la mansedumbre; se trata entonces de«sanear», higienizar, salvar, rehabilitar que quiere decir regular, regularizar, «normalizar» expulsar la «gente mala».

No siempre se dan estos dos motivos al mismo tiempo y con la misma contundencia. En este sentido la industria turística e inmobiliaria acelera los dos procesos siendo el Raval un ejemplo insuperable de ello. Arrasa con un barrio irredento y lo deja listo para la producción de plusvalías ligadas a los la especulación y la industria de servicios espúreos.

Los planes para el Raval no han sido siempre los mismos. Con la construcción de la Via Laietana se impone la división de la ciudad y de su estructura formada durante siglos en dos partes muy diferenciadas: la zona central de la Ciutat Vella, flanqueada por las dos grandes vías que servían de separación simbólica —es decir, entre la Rambla y la nueva Via Laietana— se convirtió en el inventado «barri Gòtic» (Casas, 2003; Cócola, 2010) y en la zona turística que explotaba el atractivo de los palacios de la Barcelona preindustrial, dejando al otro lado de la Rambla —el izquierdo— al Raval, repudiado ya entonces por las élites gobernantes: huertos y centros asistenciales represivos, las insalubres industrias y allí donde se «confabulaba lo más pernicioso de la sociedad para arremeter contra el orden, la tranquilidad, la paz y el trabajo de Barcelona»

Se lleva a cabo la primera gran operación de saneamiento urbanístico sobre el Raval, tal y como reconoce hoy el ayuntamiento de BCN, «en 1937 el Pla Macià donava solucions racionalistes i integrades als problemes del barri. Però van ser les bombes de la Guerra Civil les que van fer els primers sanejaments urbanístics al sud del Raval (avinguda de García Morato, avui avinguda de les Drassanes).» Llamar a los bombardeos “saneamiento urbanístico” debe partir, no de mala fe, si no del simple olvido que estos bombardeos causaron la destrucción de más de 1500 viviendas, más de 2500 muertos y una cifra cercana a los 3200 heridos.

Damos un salto hasta el postfranquismo y nos situamos dos años después de que BCN sea escogida ciudad olímpica, 1988. En febrero desde las oficinas de La Vanguardia se propulsa una mentuira útil para asestar el que creian sería el golpe definitivo contra el infamado Barrio Chino. Se inventa una batalla por el control de la droga que dará lugar a PROCIVESA. Se constituye también el Consell de Seguretat i Prevenció del distrito a golpe de titular «Ciutat Vella cree que el cierre de pensiones y bares mejorará su nivel de seguridad ciudadana». Los objetivos que se explicitan para «mejorar la convivencia» son: «El cierre de bares y pensiones, ayudar a la Policía a expulsar extranjeros en situación ilegal y hacer frente al tráfico de droga». Y todo esto, después que el responsable de la empresa destructora de Ciutat Vella (Procivesa- Focivesa) declarará que «cuando fui a visitar las manzanas que iban a ir abajo, me sorprendí porqué allí, en el Barrio Chino, vivía mucha gente muy normal».

Hay que tener en cuenta que el Raval ni se esperaba la llegada importante de inmigrantes desde principio o mediados de los 90 hasta nuestros días ni, de entrada se pensaba en el rédito turístico del raval. El plan del liceu al seminari, el cinturón sanitario cual pasillo cultural totalmente de espaldas al barrio…(que digo yo, no sería tan difícil facilitar la asistencia de los vecinos a estos centros culturales con bonos “vecinales” o algo por el estilo?)…osea, que estaba más pensado para las clases medias que visitaban esta parte del centro. Pero con el crecimiento turístico se vio el volumen de beneficios que se podía extraer del Raval. Y en este sentido será la operación Rambla del Raval la que impondrá los primeros loft de lujo y un hotel que nada tenía que ver con las pensiones baratas que daban cobijo a “peligros inmigrantes” sin documentación y en general, la población sin demasiado medios para pagar un alquiler.

Resulta interesante la importancia que tiene el mito de Barrio Chino para justificar estas destrucciones masivas. Nuevamente para La Vanguardia, la demolición de las cinco manzanas que supuso la Rambla del Raval significaría el «fin del viejo Barrio Chino»

Enmig de les fortes transformacions urbanístiques i els enderrocs de la Rambla del Raval, neix la CRIT el 1998, una coordinadora de veïns afectats per les expropiacions executades per Procivesa. La CRIT, a més de defensar els drets dels veïns com a expropiats i com a residents del Raval, tenia com a finalitat denunciar aquest procés de transformació urbana al Raval i a tota Barcelona, constatant les seves irregularitats, la manca d’ informació que patien els afectats i també el procés de substitució social que s’estava produint al barri.

La penúltima gran operación será la de ROBADOR, «Recordemos que esta intervención se pensó como la primera iniciada por Procivesa «amb criteri de recuperació de plusvàlues», tal y como afirmaba el que en su momento fue su director, Martí Abella (2004: 48). Operación concebida para «dar el impulso económico, social y cultural definitivo a la Rambla del Raval […] una de las actuaciones más emblemáticas del plan de reforma del Raval».

De hecho, en los planos sobre la Rambla del Raval ya se insinuaba la voluntad de convertir la zona en «un nuevo Born», cosa que ni tan sólo hoy parece haber sucedido. El proyecto debía proseguir con el arrasamiento de lo que hoy es la Illa Robador (situada entre la Rambla del Raval y las calles de Sant Rafael, Sant Pau y Robador). Se destruyeron 50 edificios, con sus correspondientes 450 viviendas y 93 locales comerciales (Coordinadora, 2004: 99). Se demolió de la sede del Gremi d’Hortalers, de principios del siglo xviii, casas-fábrica de mediados del siglo XIX (Alexandre, 2000), viviendas, zapaterías, peluquerías, innumerables meublés, «casas de gomas» y bares; en definitiva, se intentó hacer desaparecer lo que quedaba de la cultura urbana callejera que aún podía subsistir: meretrices, vendedores ambulantes y propietarios o gestores de las casas de citas o bares de alterne (Lahuerta y Serrats, 2005; Sirvent y Carreras, 2013). Contrariamente a lo que el imaginario oficial sobre la zona intentó imponer, el barrio ha llegado hasta nuestros días como un importante centro de libertad y autonomía de mujeres, travestidos, homosexuales y, en general, perseguidos por la represión institucional, que podían vivir en aquel —o de aquel— «islote de libertad» como lo definió Juan Goytisolo.

Aquí en Robador no se tuvieron contemplaciones, primero se clausuró el Ateneo del Xino, poco después hubo palizas al Jesús propietario del Bar del Ciutat Vella, y toda la finca del 29 estuvo rodeada de violencias y tejemanejes con el entonces Regidor municipal Carles Martí o el agente inmobiliario Torres Sanahuja por medio….pero la mayor de todas fue el que vino motivado por la construcción encargada al despacho Bohigas Mackay del Hotel Barceló Raval (y todo el resto de la manzana). El hotel Barceló Raval, un edificio cilíndrico con cinco estrellas que supera en altura a todas las edificaciones del barrio, provocó la denuncia de la Taula del Raval por su construcción y por la recalificación de la zona verde en zona de equipamientos, precisamente donde se estableció la nueva sede de la Filmoteca Nacional y por el regateo de zona verde asignada. Tal y como recogió Joaquim Jordà en su espléndida De nens (2003) a partir del libro Raval. Del amor a los niños de Arcadi Espada (2000), se «inventó» el caso de una supuesta red de pederastia internacional. Este caso, en el que se vieron implicados, y posteriormente liberados y exculpados, los miembros de dicha entidad, desarmó completamente la oposición visible al plan de transformación de la Illa Robador. Como afirman algunos autores, se trataría del primer caso de criminalización y encarcelamiento de un movimiento vecinal en tiempos posfranquistas. Finalmente a la plaza del hotel la bautizaron con sorna y con el nombre de uno de los mayores críticos con la reforma del Raval, Manolo Vázquez Montalbán quien dejó dicho:

A mí no me importa que sepulten mis cines, mis colegios, los puntos de referencia del país de mi infancia bajo una propuesta de paraíso que se llama Rambla del Raval y todo lo que le cuelga, sino que la deconstrucción se lleve por delante toda posible memoria de la ciudad mestiza y se practique a costa del vecindario más débil de la ciudad.

En la famosa guia turística Time Out se presenta la ciudad así “Barcelona ha sido famosa por muchas cosas: Gaudí, las Ramblas y el Barrio Chino, durante décadas uno de los centros legendarios de los bajos fondos”. Hoy siguiendo esta estela nos podemos encontrar rutas Hipster Tour – Barcelona/ Raval

“El Raval es el barrio hipster por excelencia donde descubrir las tribus urbanas y las corrientes sociales que marcan tendencia. Se trata de un barrio vibrante, lleno de contrastes y multicultural, donde los badulakes, los turbantes y las mezquitas conviven en armonía con los jóvenes más cool, las galerías de arte y los bares más innovadores. Pasear por el raval es sinónimo de “Ravalear” que significa callejear, descubrir los grafitty más trasgresores, cazar piezas únicas en las mejores tiendas vintage y visitar los concept stores más atrevidos.”

La fuerte inversión y agresividad contemplaba, más que el rédito de su pasado «canalla» (o de su presente precarizado), una «renovación de personas », como el mismo responsable de PROCIVESA reconocía.

Y ahora nos encontramos con la construcción del nuevo Hotel Praktik de Drassanes. La oposición al mismo (y al de Palau de la Música) le costó a la antigua regidora Itziar González, amenazas de muerte y un asalto a su casa situación que la obligó a dimitir. Aún así, días después del escándalo donde se vieron implicados técnicos municipales afines al PSC, se volvió a facilitar la construccíón del hotel. Según nos explican los vecinos afectados, en este solar, desde 2003, se fue eliminando la cuota de vivienda (al principio era el 100% y después pasó al 25%, permitiendo que UGT diera el primer pelotazo), y fueron haciéndose diferentes operaciones especulativas. En la última compraventa, de 22 millones de €, el dueño actual consigue evitar, por unos días de margen, la moratoria hotelera, y quiere hacer un hotel de dos edificios de cinco y once plantas, y 200 habitaciones. El Distrito de Ciutat Vella le ha pedido a la Generalitat que declare el entorno de protección patrimonial de las Drassanes, que permitiría congelar licencias, y el conseller Santi Vila ha dicho que no públicamente aunque todavía eso está en tramitación técnica todo apunta que tirará adelante la construcción si no hay suficiente oposición. Con ello, quizás asistamos a la cuarta – aunque jamás definitiva!- sepultura del indomable Barrio Chino de Barcelona.

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